La congelación de alimentos los conservan desde el momento en que se preparan hasta el momento en que se consumen.

Una encuesta realizada por una conocida cadena de supermercados acerca de verdades sobre alimentos congelados revela que en 2019 “los españoles compraron alimentos congelados 33 veces al año, lo que supone un acto de compra cada 11 días y un gasto medio de 224 euros anuales”

 

Según este estudio, los españoles consumen alimentos congelados principalmente por la rapidez y comodidad de preparación. Sin embargo, existen muchos mitos sobre este tipo de alimentos que hacen que dudemos sobre si debemos consumirlo o no.

 

En el post de hoy, hablaremos sobre 5 verdades sobre alimentos congelados que deberías saber:

1. Poseen los mismos valores nutricionales que los frescos

 

Seguro que has escuchado alguna vez que los alimentos congelados “pierden vitaminas o pierde sus propiedades”. Eso es totalmente falso. No pierden sus propiedades -siempre que el proceso de congelación se haga de manera correcta- ya que en el momento en el que un alimento se congela, se detiene su proceso de evolución natural y tarda más en degradarse.

2. No debemos descongelar los productos a temperatura ambiente

 

Los alimentos los debemos descongelar en la nevera. Es más lento pero más seguro, ya que un aumento brusco de la temperatura podría afectar al producto. Además, es recomendable utilizar un plato para evitar que goteen los jugos sobre otros alimentos.

 

3. La congelación detiene el deterioro del alimento pero no lo corrige

 

Nunca se debe congelar un producto en mal estado, ya que al descongelarlo, estará en el mismo punto y puede ser perjudicial para tu salud. Por lo tanto, el proceso de congelación no corrige el estado en el que previamente estaban los alimentos. 

 

4. No se debe congelar un alimento que ya haya sido descongelado previamente

 

Según la Agencia Española de Consumo nunca debemos congelar un alimento que ya se ha congelado, a no ser que se cocine antes de volver a congelarlo de nuevo.

 

5. No todos los alimentos se pueden congelar

 

Hay alimentos que al ser congelados sí modifican su textura, como por ejemplo el queso. El queso descongelado se desmorona al cortarlo y pierde parte de sus propiedades. También otro ejemplo son las verduras que se comen en crudo, como el  tomate o la lechuga. Tras pasar por el congelador quedan sin gusto y con otra textura diferente.

 

En el Mercado de Dos Hermanas podrás encontrar una gran variedad de congelados y productos precocinados. ¿Listo/a para visitarnos?

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